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Los Objetivos
La Ciencia
La Fundación
Logosófica
El Método
La Evolución
Consciente
El
Conocimiento de Sí Mismo
Los Pensamientos
El Espíritu
La Herencia de Sí
Mismo
La Redención de
Sí Mismo
Las Leyes Universales
El Hombre
RAUMSOL
DIOS |
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Los Objetivos

Los grandes objetivos logosóficos
- la oportunidad de una vida mejor, la evolución consciente del hombre, el
conocimiento de sí mismo - son llaves que nos abren muchas puertas y
develan secretos de la Creación. Si desea vivir una vida feliz, dedique un
tiempo a ellos.
Los grandes objetivos del conocimiento
logosófico son:
-
El desarrollo y el dominio profundo de
las funciones de estudiar, de aprender, de enseñar, de pensar y de
realizar, con lo que el método logosófico se transubstancia en aptitudes
individuales de incalculable significación para el porvenir pedagógico
en la educación de la humanidad.
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La Ciencia
La ciencia exige conocimiento, sabiduría, técnicas, preparación y,
principalmente, anotaciones que orienten el experimento. La logosofía
como ciencia, nos enseña a vivir una vida científica, siguiendo los pasos
de cada experiencia vivida, estudiando, analizando, observando y anotando.
Transforma nuestra vida en un verdadero campo experimental.
Logosofía es un nuevo mensaje
a la humanidad con palabras grávidas de aliento, de verdad y de clara
orientación. Entraña una nueva forma de vida, forma que mueve al hombre a
pensar y a sentir de otra manera merced al descubrimiento logosófico de
agentes causales que, ignorados antes por él, se manifiestan ahora a la
vista de su entendimiento, de su reflexión y de su juicio, lo mismo que a
su sensibilidad. En efecto, aunque sencillamente enunciado y sin
ostentación alguna, como es propio de todas las grandes verdades, somos
empero plenamente conscientes de la incalculable trascendencia que el
conocimiento de esos factores –hasta ahora incógnitos generadores de todas
las formas humanas de vida- habrá de asumir para el esclarecimiento del
misterio del hombre el día que éste despierte a esa realidad y compruebe
la verdad de su existencia através
de cada una de sus manifestaciones psicobiológicas.
Únicamente entonces podrá hacer el hombre uso
consciente de su libre arbitrio, rescatar su vida aprisionada por sus
propios errores y los errores de los de los demás y reconstruirla, en
virtud de las leyes que rigen los procesos inteligentes de la Creación,
con un criterio nuevo, espiritual y humano, albacea inmaterial de su
felicidad.
Ciencia
y cultura a la vez, trasciende la esfera común configurando una doctrina
de orden trascendente. Como doctrina está llamada a nutrir el espíritu de
las generaciones presentes y futuras con una nueva fuerza energética
esencialmente mental, necesaria e imprescindible para el desarrollo de las
aptitudes humanas.
La ciencia logosófica ha abierto una nueva ruta para el desenvolvimiento humano. Su trayecto implica una dirección definida e
inmodificable, en cuyos tramos se cumple gradual e ininterrumpidamente la
realización simultánea de los conocimientos que posibilitan su extenso
recorrido. Dicha realización abarca el conocimiento de sí mismo y de los
semejantes; el del mundo mental,
metafísico o trascendente; el
de las leyes universales, aunándose con ella el avance gradual y supremo
del hombre hacia las alturas metafísicas que custodian el Gran Misterio de
la Creación y el Creador.
Al trazar la ruta y señalar su meta, la Logosofía se constituye
en guía de cuantos emprenden su recorrido. Cuenta ella con el respaldo de
los resultados obtenidos y con el concurso de sus cultores, aquellos que
ya pueden aportar su testimonio y su saber, y se hallan, por consiguiente,
en condiciones de asesorar a otros, no sólo en los tramos preparatorios de
su recorrido, sino también en los que dan acceso a la sabiduría logosófica,
para que el círculo de las posibilidades humanas se amplíe hasta lo
infinito y puedan hombre y mujer encontrar en
nuestras enseñanzas la fuente generadora de la vida superior. Con tal
seguridad cada uno podrá llenar plenamente el gran cometido de su vida,
esto es, la realización de su proceso de evolución consciente.
Resumiendo, diremos que aprender Logosofía es conocer una nueva técnica
para encarar la vida con resultados favorables.
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La Fundación Logosófica

Es el laboratorio donde aprendemos a realiza nuestras experiencias. Es
el ambiente necesario para la confrontación e intercambio de estudios. El
lugar ideal para aprender a convivir consigo mismo y como los demás,
el ambiente favorable al cultivo del afecto y del respeto.
El método de perfeccionamiento presentado por la Logosofía "enseña cada
tramo a recorrer en la formación de una nueva vida y e la superación de
todos los valores de la inteligencia y la sensibilidad. las
enseñanzas...al desarrollar las aptitudes básicas del hombre..permiten el
esclarecimiento de las ideas u la fecundación constante de otras nuevas,
directamente vinculadas a la superación individual.
Para favorecer la realización de tales principios y objetivos, se
constituyó el 11 de Agosto de 1930 la Fundación Logosófica, institución
que reúne en su seno a centenares de logósofos que se orientan y guían
siguiendo sus disciplinas bajo el lema de principios éticos superiores de
respeto, tolerancia y libertad"
"En las sedes culturales de la Fundación Logosófica los estudiantes
distribúyanse en sectores. Los sectores constan de núcleos diferenciados,
que se forman de acuerdo con la edad de los integrantes, con sus
aptitudes y el grado de capacitación alcanzado.
Cada uno de esos núcleos funciona bajo la dirección
pedagógica de un
director o directora con sus respectivos ayudantes, y en ellos se lleva a
cabo el intercambio de puntos de vista se aúnan esfuerzos tendientes
a descubrir el elemento que es menester hallar para arribar a la
comprensión que se busca.
Es allí, en ese ámbito favorable al cultivo del afecto y del respeto,
donde cada uno recoge la parte de ilustración necesaria para completar sus
estudios y allanar dificultades en la captación del pensamiento que anima a
tal o cual enseñanza, y donde aprende a analizar el pensamiento que
interviene en uno u otro comportamiento ajeno, a su juicio no
ajustado al tono siempre equilibrado de la palabra o del concepto
logosófico.
Se comprenderá que el concurso de otros cultores de esta ciencia
también permite la observación de los adelantos que acusan los demás,
hecho este que, aparte de facilitar la estimación cabal d los propios
merecimientos obra como estímulo en el estudiante."
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El Método
Imprescindible para la realización
del proceso, el método logosófico se
adapta a cada mente. Se realiza a puertas cerradas, en el interior del
ser. Respeta los grados de evolución individual y no es rígido, ni
oprime a la mente. Amplio y al mismo tiempo generoso, enseña con sabiduría.
"El método logosófico se perfila con caracteres propios tanto en su
fuerza constructiva como en su aplicación. Su ensayo comienza a puertas
cerradas, es decir, en el interior del ser humano, donde la reserva es
absoluta. No nos referimos a la forma de usar el método, que habrá de
requerir imprescindiblemente el auxilio del perceptor, sino a los episodios
íntimos que conmueven la sensibilidad al par que se producen los cambios
saludables del pensar y del sentir, signo inconfundible de la eficiencia
con que fue empleado.
En el proceso de evolución integral consciente el método es una
institución que prescribe las normas a seguir, pero a fe de que no se
violen sus claros e inmodificables preceptos."
"El método logosófico, único en su fondo posee la cualidad
extraordinaria de adaptarse a cada mente, brindándole la parte de
conocimientos que la capacidad individual puede abarcar.
El examen de las aptitudes y de las condiciones de
asimilación son
factores que peste tiene muy especialmente en cuenta. Su arteria principal,
la que hace palpitar la enseñanza en el alma del que aprende, es la que
prescribe como principal función del conocimiento que prodiga, la
necesidad de una familiarización íntima con a enseñanza hasta identificase
con ella por asociación de la misma a la vida."
"Para mayor claridad convendrá dejar sentado que nuestro método no está
envasado en rigurosos o dogmáticos moldes. No abruma ni exige, como
los métodos corrientes, llenar una medida inflexiblemente prefijada. No
tortura la mente con el espectro de mil temas que la memoria debe por
fuerza dominar en toda su extensión. Es amplio en sus alcances, pues
contempla con profundidad de visión cada una de las posibilidades humanas
en sus respectivos cuadros psicológicos y mentales y en forma individual."
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La Evolución Consciente
Se inicia en el momento en que el ser, por propia voluntad, decide
retomar el hilo de su existencia, dejando de vivir la vida sólo por
vivirla. Una nueva dimensión de vida; un compromiso firmado entre el
ser físico y el espiritual. El retorno al origen del ser individual.
"¿No evolucionamos acaso
conscientemente todos los seres que se
preocupan por mejorar su situación física y espiritual? Ello no es más que
una buceo en la superficie, respondemos. La evolución consciente comienza,
en nuestro concepto, con l proceso que conduce al hombre al conocimiento
de sí mismo. estamos hablando de la evolución activa, fecunda y positiva;
no de la lenta y pasiva, que arrastra a los seres humanos hacia un destino
común.
Sólo conociendo nuestra organización psicológica y mental podremos
dirigir con acierto nuestro proceso de evolución. El esfuerzo en la
intensificación de ese conocimiento nos conducirá al mejor aprovechamiento
de las energías y al aguzamiento de nuestra percepción interna, ya que
ningún aspecto o detalle de la vida interior habría de pasar inadvertido a
la observación perseverante y consciente. Estos nos ayudará a perfeccionar
todo lo que haya de perfeccionable en nosotros, lo cual implicará, además
de un mayor acopio de conocimientos, u avance real en la evolución.
En una palabra, la ley nos permitirá superar al máximo los medios para
realizar en el menor tiempo posible ¿el gran proceso consciente de la
vida."
"La evolución que se efectúa a través del tiempo que supone la existencia
del hombre, sin la verificación personal de cada uno de los movimientos
que logra efectuar el espíritu con relación al grado de conocimientos en
que se encontraba a enfrentar la vida, es monótona y enormemente demorada
en su avance. Ésta es la evolución inconciente, que conduce a los seres a
un destino trascendente. el proceso de evolución inconsciente cesa por
expresa voluntad del mismo ser, al comenzar éste el proceso de evolución
consciente auspiciado, estimulado sostenido por el auxilio constante
de la enseñanza logosófica. " La evolución consciente implica cambiar de
estado, de modalidad y de carácter, conquistando calidades superiores que
culminan con la anulación de las viejas tendencias y con el nacimiento de
una nueva genialidad. El proceso a que ella conduce es el medio o camino de la
superación humana por el conocimiento que amplía la vida, ensancha
los horizontes y fortalece el espíritu llenándolo de felicidad."
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El Conocimiento de
Sí Mismo.
La logosofía enseña cómo conocerse así mismo, con
método, con
sabiduría. No es una teoría mas, ni una "escritura" consagrada. Es e
hombre volteando hacia adentro de sí mismo y descubriendo la vida
superior, su mundo interno, sus deficiencias psicológicas, sus
pensamientos, su espíritu, a Dios y sus leyes universales.
Son muchos los que pretendieron
conocerse a sí mismos y que
idearon fórmulas con ese objetivo, sin embargo, después de poco tiempo,
tuvieron que comprobar su propio fracaso. Conocerse a sí mismo es una
tarea inconmensurable; es el hombre frente a su propia incógnita, queriendo
penetrar en ella. El asunto es de tal importancia que, "conociéndose a sí
mismo, es decir, explorando su mundo interno y descubriendo las maravillas
que e él existen, el hombre conocerá a su Creador, mas eso será de
conformidad con su avance de dirección al conquista de es grande y
trascendental desiderátum."
"Partiendo del ensayo propuesto, el método logosófico guiará al ser a
conocer mas a fondo su mente en la totalidad de su complejo
funcionamiento. He ahí el principio del conocimiento de sí mismo; mas habrá
que ir aún en pos de otro aspecto importantísimo de esa investigación: el
conocimiento de las propias deficiencias psicológicas, que obstruyen o
dificultan con su presencia la evolución consciente.
Tenemos pues, que la Logosofía invita al hombre a realizar un estudio
pleno de su psicología: su carácter, sus tendencias, sus pensamientos, sus
cualidades, sus deficiencias y todo cuanto directa o indirectamente entra
en el juego de sus facultades mentales y contempla los estados de su
espíritu."
"Nuestro método consiste en eso, precisamente: en guiar al ser hacia
una nueva y sólida conducta en cuento al tratamiento de sí propio. No se
tratará ya de investigar la psicología de los demás; posición muy cómoda,
por cierto. Es la psicología de sí mismo la materia de estudio, y es con
mira a realizar ese estudio sin equivocaciones ni omisiones que el método
lleva con mano segura a las partes más esenciales de ese conocimiento,
para que el ser pueda allí abrir el arca de la investigación y extraer de
ella los valores mas recógnitos a través de esa búsqueda íntima que se
extiende a lo largo de toda la vida".
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Los Pensamientos.
¿Cómo ser dueños de la propia vida si desconocemos los
pensamientos que
tenemos en nuestro mundo interno? Si confundimos pensamientos con mente,
voluntad, entendimiento, cerebro? Imposible. La logosofía presenta
los pensamientos como entidades que viven en la mente o fuera de ella y
que pueden alcanzar vida propia, evidenciándose e el momento en que se
manifiestan.
"¿Qué importancia atribuye Ud. al
pensamiento dentro de su vida?¿Ha
pensado que el hombre puede ser feliz o desdichado según sean sus
pensamientos?¿Que si opta por los mejores tendrá ventura y se ahorrará
muchos padecimientos, y si elige los peores, su vida se tornará
amarga?¿Cree Vd.. imposible poder diferenciar unos de otros? En nuestro
concepto, no sólo es posible, sino que constituye la prerrogativa
grande que pueda tener el ser humano."
"Corrientemente se confunde pensamiento con mente, entendimiento,
función de pensar, cerebro, razón y hasta voluntad, haciendo de cada uno
de esos vocablos un término común que los entremezcla como si se tratara
de una sola y misma cosa. La logosofía ha hecho una discriminación precisa
de tales términos, señalando así la diferencia entre la mente y cada
una de las facultades en sus respectivas funciones."
"La Logosofía al plantear sus conocimientos, presenta como uno de los
más trascendentales y de vital importancia para e hombre, el que se refiera
a los pensamientos. Afirma que son entidades psicológicas que se generan
en lamente humana, donde se desarrollan y aun alcanzan vida propia. Enseña
a conocerlos, identificarlos, seleccionarlos y utilizarlos con lucidez y
acierto."
"Los pensamientos, pese a su inmaterialidad, son tan visibles y
tangibles como si fueran de naturaleza corpórea, ya que si a un ser u
objeto de esta última manifestación es posible verlo con los ojos y
palparlo con las manos físicas, a los pensamientos se los puede ver con los
ojos de la inteligencia y palpar con las manos del entendimiento, capaces
de comprobar plenamente su realidad subjetiva".
"Tratándose de entidades animadas autónomas, que tan pronto puedan estar
en una mente como en otra, el logósofo aprende a diferenciar los propios
de los ajenos; a rechazar los malos y a quedarse con lo buenos. Mas no ha
de creerse que esa selección sea tan fácil no que se logre sólo con
quererlo: hay pensamientos que son poco menos que dueños de la vida y el
hombre se supedita a ellos mansamente, pues suelen ser más fuertes que su
voluntad".
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El Espíritu.
Es la parte divina que existe en cada ser y que posibilita el acceso a
mundo trascendente. Entidad autónoma que está ligada a ser físico para que
éste realice su verdadero proceso de evolución consciente hasta
encontrarse con dicha entidad. Es el conductor de la herencia individual.
"La logosofía establece sobre el alma y el espíritu conceptos
totalmente nuevos y revolucionarios al señalar entre ambos una diferencia
substancial. El alma integra como dijimos, la entidad física en su parte
psicológica; el espíritu, no obstante ser una entidad autónoma, con plena
libertad de movimiento, está ligado al alma o ente físico en tanto éste
existe en su estructuración humana. En virtud de se esencia eterna y por
contener el caudal hereditario del ser que alienta, está destinado a
desarrollar trascendental preponderancia sobre la parte física y
psicológica del individuo."
"Las vagas y antojadizas referencias que se tenían del espíritu
llevaron al hombre a considerarlo poco menos que una abstracción, algo
fuera del alcance de su razón y sentir. Incurrió además e el error de
admitir como verdades ciertas hipótesis absurdas que nada tienen que ver
con la esencia misma del espíritu y su realidad perfectamente
comprobable."
"Para la Logosofía, el espíritu asume el papel más importante y
fundamental:
a)En el desarrollo de las aptitudes humanas;
b)En el funcionamiento regular y firme de las facultades de la
inteligencia;
c)En la proliferación de ideas y pensamientos de alto valor;
d)EN el enriquecimiento de la conciencia por el constante aporte de
conocimientos de orden trascendente;
e)En el hecho de sobrevivir cuando cesa la vida del ente físico, por
ser él quien recoge y perpetúa el existir del hombre sin peder su
individualidad en cada ciclo de manifestación corpórea.
"La logosofía ha expresado reiteradamente que no hay más intermediario
entre Dios y el hombre que su propio espíritu, con quien debe ofrecerle la
dirección de su vida. Esa finalidad se alcanza enriqueciendo la conciencia
por medio del conocimiento trascendente, pues sólo así puede el hombre
comprender cuál es su misión y cómo está constituido su ser inmaterial, su
propio espíritu, agente que responde al influjo de la eterna Conciencia
universal y lleva consigo a través de los tiempos el signo cósmico d la
existencia individual.
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La Herencia de Sí Mismo
La Logosofía trae un nuevo concepto de la herencia: la herencia
inmaterial. El conocimiento de sí mismo rescata la propia herencia,
surgiendo el verdadero ser individual.
"Nada puede cuasar mayor asombro que el hecho de que el hombre haya
permanecido ajeno, desde tiempos remotos, a una realidad que tan directa y
exclusivamente le concierne: la herencia de sí mismo. Se ha pensado y
escrito mucho sobre la herencia en su fase material y psicológica sin
mencionar la jurídica, pero atendiéndose siempre a la ascendencia y
descendencia de a corrientes que en el orden común particularizan el
linaje. Se la reconoce en los rasgos fisonómicos, en la composición ósea,
n la sangre y demás salientes de la constitución física, así como son
consideradas provenientes del mismo conducto las cualidades del carácter y
de la inteligencia, las tendencias de todo orden, la lucidez intelectual,
las deficiencias mentales y morales, y muchas otras peculiaridades
psíquicas. Hasta ahí ha llegado la investigación oficial y privada, y ahí
se ha detenido."
"La parte de herencia que recibimos de nuestros padres y que éstos a su
vez recibieron de su ascendientes, es la misma mejorada o empeorada que
legaremos a nuestros hijos, hasta el final de los tiempos. Al tomar como
punto de enfoque la parte evolutiva de la herencia, comprenderemos que
cada individuo habrá de encontrar dentro de sí el caudal hereditario que
ha ido formando a través de sus propias generaciones."
"Es en el espíritu donde queda impresa la herencia, por ser éste el que
supervive al ente físico y aparece a través de los tiempos siguiendo a la
célula hereditaria. El conocimiento de sí mismo implica, indefectiblemente,
conocer el propio espíritu tal cual es en potencia y actividad.
Ese conocimiento es el reencuentro de as células mentales
que se
identifican y se unen por imantación de la fuerza hereditaria, surgiendo
de ello una verdadera entidad. Como es natural, esto requiere un proceso de
evolución de la conciencia, conscientemente realizado.
Los bienes del conocimiento no pueden ser heredados por la ignorancia.
De ahí que sea necesario activar el campo de las propias posibilidades,
para que la herencia se manifieste allí donde se le ofrezca la oportunidad
de hacerlo."
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La Redención de Sí Mismo
La ley de evolución permite al hombre
reconstruir su vida a a través de
un verdadero proceso de evolución consciente, redimiéndose de sus errores
y faltas, lo que convierte al hombre en redentor de sí mismo. Cada falta o
error cometido lo convierte en un deudor moral. el bien realizado con
conciencia es un haber moral.
"Habiendo sido el hombre equipado con el admirable sistema mental y los
no menos importantes sistemas sensible e instintivo, que le permite actuar
libremente en dos inmensos mundos, e físico y el metafísico, lógico es
admitir que a esas prerrogativas tan bellas y trascendentes que conforman e
gran arcano de la vida, se agregue también la de redimir su alma de todos
los desaciertos y faltas cometidas, hecho que convierte al hombre en
verdadero redentor de sí mismo".
"La Logosofía ha demostrado con fundamentos
irrebatibles que es en a
mente donde reside el mal que el hombre se hace a sí mismo y a sus
semejantes. La ignorancia juega preponderante y decisivo papel en la
afirmación que acabamos de formular. En su penumbra se generan desde los
pensamientos más inofensivos hasta las más negras ideas. Al mal, promotor
de todos los errores y faltas en que el hombre incurre, y causante a la
vez de la desdicha humana, es necesario combatirlo de la única manera
posible: eliminando las causas que dan lugar a su existencia. Esto no es
fácil, mas tampoco imposible."
"para que la propia redención sea un hecho, es esencial comenzar por no
cometer más faltas; no acumular más culpas o deudas. Ese es el
primer paso; mas surgirá la pregunta: ¿Que hacer con lo ya consumado? Cada
falta tiene su volumen y sus consecuencias inevitables. No perdamos tiempo
en lamentaciones ni seamos ingenuos creyendo librarse de ellas. Pero
el hombre puede, sí, redimir gradualmente sus culpas mediante el bien que
representa para sí la realización rigurosa de un proceso que le
perfeccione. Si ese bien es extendido a los semejantes cuantos mas mejor,
se asegurará el descargo de la deuda. Empero, ello será a condición de no
incidir en nuevas faltas, pues caería en el miso error de los que
pretenden depurar sus almas en las cómodas posturas de la
superficialidad religiosa".
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Las Leyes Universales
Son las que rigen todo el universo y mantienen el equilibrio y la
armonía. Ordenan y disciplinan todo lo creado. Se sustentan en una ética
elevada. Establecen relación de correspondencia, de causas y efecto.
Prescriben normas de conducta en sucesivas etapas de perfeccionamiento.
"Las leyes sobre las cuales la ciencia oficial fundamenta sus
investigaciones y descubrimientos surgieron de la necesidad de ordenar lo
concerniente al comportamiento de la actividad material o física del
organismo biológico humano y de los procesos de todo orden comprendidos en
la naturaleza, sujetos a la comprobación. Nada nos dicen respecto a las
prerrogativas conscientes del hombre, ni a la evolución de
sus posibilidades de alcanzar las altas esferas del espíritu. Las leyes
universales, sobre cuyos cometidos informa la Logosofía, están
identificadas con las normas de una ética elevada, acorde con su
naturaleza, cuya orientación coincide con la vía de conocimientos que en
el orden superior cultiva el logósofo. Dichas leyes establecen una nueva
relación de causas y efectos que permite comprender sin dificultades el
amplio panorama de la existencia humana, al tiempo que orientan y
prescriben normas de conducta para cubrir las sucesivas etapas de
perfeccionamiento.
Convengamos en que las leyes de la Creación son aún escasamente
conocidas por la humanidad, pues siendo ellas abogados y jueces a la vez,
la mayoría ignora cómo actúan y cómo dictan sus sentencias cuando juzgan.
Ignorándolo, mal puede el hombre conocer los hechos de su vida interna,
capaces de sobrepasar, toda vez que una ley se pronuncia en armonía con
las demás leyes, sus más fantásticas lucubraciones. Cuando la Logosofía
ilustra al hombre sobre el mecanismo de las leyes universales, le permite
ajustar su vida ala realidad que éstas determinan y liberarse del vacío y
la opresión moral causados por su desconocimiento. Comienza a dominar así
el campo más inmediato donde actúan esas leyes, que es precisamente el que
ocupa cada ser, la propia vida, la vida del ser humano, y por derivación
del saber que acumula, aprende también que, en el universo, todo se realiza
mediante procesos.
Al plasmar la imagen de la criatura humana, Dios determinó para ella el
cumplimiento de todos los ciclos de evolución preceptuados por las leyes
supremas. Lógico es, entonces, que al conocer las leyes y superar todo lo
que en él es superable, habrá de ir comprendiendo cuál debe ser su destino
y cuál su conducta."
"Dios, único ser en la Creación que no tiene par, desciende hasta el
hombre en virtud de Sus Leyes y de Su Pensamiento expresado en cada una de
las cosas creadas. Con la prerrogativa de llegar a ser en espíritu
semejante a El, le concedió la de conocer sus leyes para regir por ellas
su vida como ser humano e inmortalizar su existencia como ser espiritual."
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El Hombre
El hombre mismo, siendo susceptible de errores y
paciente llevado por
las pasiones, demuestras a través de su inteligencia ser superior al reino
animal. Aunque la ciencia lo coloque dentro del reino animal, la Logosofía
promulga el cuarto reino - el hominal.
"Jamás se incurrirá en exceso al llamar la atención sobre esa admirable
creación que es el hombre mismo. Pese a que no con tanta frecuencia
pareciera querer desmentirlo con su desaliñada conducta, fue creado sin
omitir un solo de los detalles que hacen de él un ser apto para encarar
con éxito la gran experiencia que lo interna en los dominios de la
evolución consciente."
"Aún cuando el hombre intuye que origen
proviene del Pensamiento Creador de Dios, autor de su perfección
arquetípica, la espiritual, por un anacronismo ilógico anda empeñado desde
hace tiempo en considerarse derivación de un ente inferior: el 'eslabón
perdido' que determine de un modo cierto su oscura ascendencia. Sin
advertir que con ello no satisfaría las íntimas aspiraciones de su
espíritu, se lanzó a una larga y apasionante aventura infructuosa, ya que
el verdadero eslabón, el que debía interesarle en particular, es el que
enlaza al hombre con su Creador. He ahí el eslabón perdido. Entre el
hombre y el reino animal existe una diferencia tan marcada como la que
aparece in extenso entre el reino mineral y el vegetal y entre éste y el
animal. Esa diferencia está determinada por el hecho de que aun los
representantes más avanzados del reino animal no tienen espíritu. El
instinto cobra en el animal formas inteligentes y sensibles que se
evidencian conforme a los rasgos que caracterizan cada especie. Carece de
verdadera sensibilidad, pues en él no existe el sufrimiento p dolor moral.
Su dolor es instintivo, como en los casos en que se le retiran a las
hembra sus crías, o cuando muestra apego a los amos desaparecidos. Por
consiguiente, lo que resalta más la diferencia y superioridad absoluta del
hombre respecto al animal es, como dijimos antes, su espíritu, con las
prerrogativas inherentes al mismo.
En vano se ha considerado la existencia
prehistórica del antropopiteco o pitecántropo y últimamente el telan
tropo, como posibles antecesores o eslabones perdidos de la familia
humana. Lamentablemente error por parte de los hombres de ciencia, quienes
en lugar de llevar la investigación dentro de sí mismos y descubrir en sus
espíritus el enigma-génesis de la ascendencia de nuestra especie, se
obstina en buscar en especies inferiores una conexión, un eslabón
innecesario para comprender, o intuir al menos, el verdadero origen del
hombre."
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RAUMSOL
Pensador y creador de la Logosofía,
González Pecotche - RAUMSOL - un genio de sabiduría, realizó en sí el
proceso de evolución consciente que enseña la Logosofía. Verdaderamente
fue un benefactor de la humanidad.
La grandeza y profundidad de pensamiento
logosófico ha inquietado no pocas veces a la opinión pública deseosa de
conocer las fuentes de dónde González Pecotche extrajo su sabiduría. Es en
sus propios pronunciamientos, particularmente los que destacan los grandes
temas del Espíritu y de la Herencia, donde se encuentra revelado el
secreto.
El pensamiento del creador de la
Logosofía es absolutamente original, es decir, González Pecotche no bebió
en fuente alguna. Siendo aún muy joven, tuvo la certeza de que podría
realizar la obra logosofica, cuyas proyecciones concibió con visión muy
clara, tanto en su contenido como en su método.
Carlos Bernardo González Pecotche
conocido también por el seudónimo de RAUMSOL nación en Buenos Aires,
Argentina, el 11 de Agosto de 1901. Creó , en 1930, La Fundación
Logosófica, con el objetivo de difundir la nueva ciencia que había creado.
"Desde el amanecer de la moderna civilización afirmó cierta vez, día a día
fue aumentando el número de los que ningún esfuerzo hacen para superar su
inercia mental y evolutiva. De las facultades de su inteligencia, sólo
funcionan con preponderancia la imaginación y la memoria. las demás
trabajaron y trabajan sólo por necesidad o por alguna urgencia, siendo
siempre observado en ellas, en virtud de su habitual inercia, una
acentuada insuficiencia. La ciencia logosófica fue creada para remediar
ese lamentable descuido, ese vacío inconmensurable que ha trastornado no
poco juicios, llevando a la humanidad a la desorientación y al más agudo
pesimismo."
Hasta la fecha de su fallecimiento,
ocurrió en Buenos Aires el 4 de Abril de 1963, dirigió y orientó el
movimiento logosófico en el mundo. Publicó innumerables obras, dirigió
revistas y periódicos, produjo cientos de conferencias, a lo que se suma
el trabajo constante y diario que desarrolló como maestro de un conjunto
cada vez mayor de investigadores, a lo largo de treinta y tres años.
Los que pudieron conocerle de cerca
atestiguan lo que, por cierto, constituyó el rasgo más prominente de su
genial acción pedagógica: RAUMSOL fue ejemplo vivo de todo lo que enseñó.
El 17 de julio de 1950, en la ciudad de Montevideo, inició una más de sus
conferencias con estas palabras: "Muchas cosas, totalmente desconocidas
para vosotros y para e mundo, he dado a conocer en mis enseñanzas, y nadie
podría decir que una sola de ellas no está vinculada a mi vida."
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DIOS
La manifestación más palpable de Dios
es la Creación. Uno presupone la existencia de la otra. Negar la
existencia de Dios es negar la existencia del hombre. POr el conocimiento
se puede llegar a Él, a comprenderlo, sentirlo y a amarlo, lo que jamás se
conseguirá por la ignorancia.
"Hay dos cosas que son, sin duda alguna,
inseparables, por cuanto constituyen una misma y absoluta verdad: la
Creación y su Creador. La una presupone con toda certidumbre la presencia
de la otra, de manera que si la Creación existe, lo cual nos consta porque
la vemos, la palpamos y dentro de ella vivimos, es imposible poner en duda
la existencia de Quien, habiéndola concebido primero, la plasmó después en
suprema realidad, dictando a un tiempo las leyes que mantienen su
equilibrio y velan por su conservación eterna."
La Logosofía afirma que "Dios, en razón
de su inabarcable dimensión cósmica, no puede ser limitado; mas...siendo
esto tan fácil de comprender, ni siempre fue tenido en cuenta por el
hombre. Es un hecho cierto, pese a lo paradójico, que éste ha pretendido
hacerlo a Dios a su imagen y semejanza, sin medir, probablemente, las
proporciones ni las secuencias de tamaña sacrilegio. No debemos olvidar
que las creencias echaron sus raíces en la ignorancia de las tribus
primitivas. En plena insipiencia mental, carente de entendimiento, cada
tribu adoraba a los dioses de los cuales se apropiaba. Avanzando el tiempo
y el desenvolvimiento humano, pero siempre en un clima de ignorancia y de
ingenua credulidad, hicieron otro tanto las religiones, las cuales
llevaron sus creencias al convencimiento de que Dios les pertenecía por
haberlo dispuesto así. Y no eso, sino que cada secta lo iba conformando
según las conveniencias y las exigencias de sus respectivos dogmas,
presentándolo velado, naturalmente, por los llamados "misterios".
"Para la Logosofía, Dios es el Supremo
Creador de la Ciencia Universal, porque todos los procesos de la Creación
se cumplen siguiendo los dictados de su Sabiduría. La ciencia del hombre
es sólo un débil reflejo de aquella, fuente permanente de todas sus
inspiraciones. Ésta es la causa por la cual la Logosofía menciona con
frecuencia el nombre de Dios. Un Dios despojado de artificios, que muestra
al súbdito terrestre la plenitud de su esplendor natural en su Magna
Ciencia y en su Verdad Absoluta."
"La Logosofía ubica a Dios en el sitial
más elevado, allá donde jamás podrá ascender la necedad de los hombres
empeñados en encapsularlo en la estrechez de sus concepciones mentales.
Proclama la existencia de un Dios Universal que une a los hombres en una
sola y única religión; la religión del conocimiento, medio por el cual se
llega a Él, se le comprende, se le siente y se le ama; jamás por la
ignorancia."
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